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A mi hijo

A mi hijo
Pocos sentimientos se comparan
con la entrega silenciosa de un padre,
esa que vive consciente de ti
y aun así hace lo imposible
por cuidarte del mundo.

Lo imposible es saber
cuándo debo estar a tu lado
y cuándo dejar que la vida te enseñe,
pero incluso en la distancia
mi impulso es verte cumplir tus sueños.

Cada día transforma lo que nos rodea
en un amor casi sagrado,
porque sé que vienes de mí
para que otros, algún día,
encuentren su propósito a través del tuyo.

Eres mi hijo,
sí…
pero también eres más de la vida.