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A veces recuerdo tu olor, tus manos, la calidez de tu voz al hablar…

A veces recuerdo tu olor,
tus manos,
la calidez de tu voz al hablar conmigo,
cada pequeño pedazo de tu ser.

Si me hubiera quedado ciego
hubiera podido verte
más allá de la vista.

Pero paso al contrario,
en lugar de cegarme
me abriste los ojos.

Y noté, de manera cruda
que ya no ibas a estar ahí.

Entonces me maldije
por recordarte siempre,
por poder verte
más allá de mi visión.

Espero que también me recuerdes,
es egoísta, lo sé.
Pero espero que abraces mi recuerdo,
sin dolor, así como yo intento
hacer con el tuyo.