“Ahora, cada palabra dicha o escrita es una verdad futura.
No podré verte, más que en ese ataúd que no puedo creer que eres tú.
Me duele, me duele mucho y solo puedo llorar como un niño pequeño. No cambia nada
Me destroza sabiendo que a mi madre le duele mil veces peor, no importa si ya no estas para mi licenciatura ¿qué importa?
Solo me queda imaginarte, recordarte y nunca olvidarte por más tiempo, el cual, pase.
¿Qué nos queda a nosotros? Terminaremos igual y eso no se borra, no se modifica. Solo existe
¿Lo bueno? Es que descansaras en paz, tu rostro lo demuestra y es ensordecedor ver cómo por fin descansas en tu casa con tu familia quienes de verdad te apoyaron.
Descansa tata, tu persona jamás será recordada en vano. Y a quienes dijeron mentiras que el tiempo se encargue de ellos.
Te amo, de aquí hasta el cielo.”
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