E

Ajeno

Ajeno

Me siento extraño pájaro

en esta jaula de halcones holgazanes

que miran al mundo mustio por encima del hombro

y a mi anhelo de volar por encima de las flores,

sus picos vigorosos les arrancan, una a una, sus plumas.

Aquel beso, ese símbolo de amor,

es mi única esperanza;

el calor de esas bocas de mármol

es el refugio de sus sueños, el transporte hacia su futuro.

Y yo no vuelo; soy un ave ya sin plumas.

Mis sueños son las nubes, aquellas de oro;

el refugio de mis sueños existe donde no lo alcanzo,

y aquel beso, su beso, sigue siendo el refugio de sus sueños.

Soy ajeno a su abrazo, a la unión de sus labios,

a los ojos de sus rostros que se buscan incansables.

Él la mira con cariño, ella lo abraza con ternura,

y yo sigo aquí, y las nubes de oro siguen encima de la cúspide de mi cabeza.

Él la quiere, ella lo ama,

sus sonrisas los delatan;

él se aferra a sus cabellos, frágiles hebras oscuras,

ella se aferra a sus manos, ásperas manos de rosa.

¿Quién soy yo finalmente? ¿Por qué no está al alcance de mi boca fría el refugio de mis sueños?

¿Quién es ella? ¿Quién es él?

Emiliano
Ajeno
#Amor