"ALTAR DE VERSOS"
Ella lo escribió como si sus palabras pudieran rozarlo, como si con cada verso pudiera tocarle el alma.
Cada poema era un altar, cada línea una plegaria muda a su nombre.
Lo nombró sin nombrarlo, pero él sabía que eran para él.
Él era la lluvia cayendo suave sobre una ciudad dormida.
Era el tipo de hombre que, en su tinta, parecía poder poner las estrellas en el cielo, el universo entero orbitaba en sus adjetivos.
Para ella, él era la maravilla más hermosa jamás descrita…
al menos en sus versos.
-Marie Rivera