Amado Mío
Te sentí en tus últimos momentos de plegarias sin sentido. Escuché tu voz última con esos “te amo” más rotos que asfalto. Pude verte con menos energía de la que tuviste cuando empezamos nuestra relación.
¿Qué pude haber hecho para que me hagas todo esto? ¿En serio merecía tus tratos tan hirientes que duraron meses? Por favor, amado mío, no me rompas de nuevo como lo haces y vuelve a escribirme como antes. Extraño mucho lo que fuiste, anhelo lo que eres actualmente...