"amar"
No debiste decirme aquello,
no esa noche,
no si tu alma no lo sentía y aún temías.
Me hiciste creer en un eco compartido,
en un latido que respondía al mío.
Y yo, estúpidamente, te creí…
creí que tus palabras partían desde el corazón
que ardían con el mismo fulgor,
el mismo con el que te contemplaba yo.
Pero ¿por qué siempre yo?
yo, quien te pedía que lo dijeras.
Siempre buscando el mínimo gesto tuyo.
Y en mí resuenan las mismas preguntas:
¿era necesidad lo que buscabas?
¿O solo te gustaba verme rogar
por un amor que nunca estuvo al alcance de tus manos?