"ANTES DE TI, LA SOLEDAD"
Estoy solo
desde que era un niño.
La soledad nunca me abandonó,
y yo tampoco quise dejarla.
Prefería la ausencia de los demás,
ese vacío
que, de alguna forma,
me hacía sentir en paz…
no feliz del todo,
pero sí seguro,
cómodo en mi propio mundo.
No era porque no fuera social,
ni porque nadie me hablara,
simplemente
no quería encajar,
solo quería ser yo.
Pero ese “yo”
también dolía.
Era un vacío constante,
como un alma en pena
caminando sin rumbo.
Y entonces llegaste tú.
Y todo cambió.
Ahora ya no quiero estar solo,
ahora me duele la idea
de volver a ese lugar
donde solo existía yo.
Me asusta pensar
que un día te vayas
y me dejes con ese silencio
de antes,
con esa versión mía
que aprendió a sobrevivir solo.
Tal vez es mi mente,
tal vez es ese niño
que aún vive en mí,
repitiendo lo mismo:
“solo estás mejor”.
Pero ya no quiero eso.
Ahora quiero tu calor,
tu amor,
sentirme acompañado…