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​Apareciste cuando ya no me quedaban ganas de inventar excusas para seguir…

​Apareciste cuando ya no me quedaban ganas de inventar excusas para seguir.

Estaba ahí, aburrido de la vida, de los domingos vacíos y de esa monotonía que te va comiendo las piernas.

Y de repente, vos.

No te busqué, porque uno no busca lo que cree que ya no existe, pero te encontré y me perdí, y qué suerte tuve de perder ese rumbo de mierda que llevaba.

​Sos la pieza que no sabía que faltaba,

la que vino a llenar los huecos que otros dejaron abiertos por descuido.

Me desarmaste entero. Me enamoraste, me hiciste dudar de todo

me desenamoraste del mundo

para volver a elegirte una y otra vez, como si el corazón tuviera memoria selectiva y solo quisiera pronunciar tu nombre.

​Ahora, un día sin vos es un día a medias. Necesito el roce de tu cuerpo, esa piel ese cuerpo que ya me sé de memoria pero que nunca termino de recorrer.

si no estás, me falta ese "no sé qué" que en realidad lo es todo.

​Porque estar con vos no es solo querer:

es entender que la vida se volvió interesante solo porque estás del otro lado de la cama