Aprendí a no fiarme
Aprendí a no fiarme de los bellos ojos,
De esos que te miran e intimidan,
Los mismos, tras prometer ternura,
Planean,en silencio, lastimar.
Casi siempre,
Los ojos que más nos gustan
Son los que después entre sollozos,
Nos dejan descansando en la decepción.
Cómo unos ojos tan bellos
Que me miraban como si fuera la única,
Lograron encharcar los míos hasta arderme...
Por culpa de mi idealización.
BY: Poeta de LaLuZ.