Aquella mirada que vio nacer el mañana
Hoy, al mirarme, me vi,
vi mi rostro al tomarme una selfie.
Y hoy ya no vi a esa niña que había en mí.
Mi rostro había evolucionado,
ya no era aquel rostro iluminado.
Aquella mirada
que vio nacer el mañana,
solo queda
aquella mañana
que hoy en día se convirtió en el lucero
del vacío de una nada,
y que hoy espera avanzar
aunque ignore hacia dónde va.
Siempre fui una chica que soñaba muy alto,
y sigo teniendo los mismos sueños,
porque soy jodidamente buena en lo que hago.
Hoy, al mirarme, no solo me vi.
Esa fotografía
me recuerda todo lo que fui
y lo que soy.
Y a medida que crece esta gran oscuridad,
las luces alumbran mi ciudad,
que está dentro de mi cabeza
y puede que dure una eternidad.
Aquella mirada
que vio nacer el mañana.
Entre tanta soledad en mi corazón,
solo quedarían las persianas
iluminando desde mi ventana.