Bajo el cielo de tu amor
Si el mundo se detuviera en este instante, me hallaría perdida en el mapa de tu piel, sin querer encontrar la salida.
Te amo con la fuerza de un siglo que se agota, mi pecho se quiebra, la lágrima brota, sabiendo que tu amor inmenso solo lo encuentro en esta vida y no en la otra.
No es tristeza, es este peso divino de saber que en tus manos se posó mi corazón, me aterra que el tiempo cambie nuestros destinos, que se apague la llama que Dios encendió.
Si el llanto nubla mi vista cansada, es por lo mucho que le temo al adiós, porque en esta vida y en la otra siempre serás vos.