"Caer sin ruido"
No fue de golpe,
no hubo relámpagos ni promesas grandiosas.
Fue más bien como una grieta suave
abriéndose en lo cotidiano.
Empecé a notarte en los detalles,
en la forma en que el tiempo se detenía
cuando decías algo simple,
como si lo simple tuviera otro idioma.
Y sin darme cuenta,
dejé de ser completamente mía.
Porque enamorarse no es un incendio,
es una rendición silenciosa:
cederle espacio a alguien
en lugares donde antes solo había eco.
Ahora te pienso sin querer,
como quien respira
sin saber en qué momento empezó a hacerlo.
Y me asusta un poco,
pero también…
también se siente
como llegar a casa
sin haber sabido que estaba perdida.
S