Cara a Cara
Cuánto tiempo hace que nos conocemos
y aun así no te he visto.
¿Será por eso
que me costó tanto ser sincero con vos?
No lo sé.
Pero hoy es diferente.
Sé que muchas veces
importó más el qué dirán ellos
que lo que vos pensabas de mí,
y eso te puso triste.
En el frío de mi habitación entendí
que por poner primero a los hombres antes que a vos
pasé por mucho sufrimiento.
Aprendí…
aprendí con dolor,
con ese dolor que desgarra
por las ilusiones
que la confianza puesta en el hombre da.
Hoy mi confianza está en vos.
¿Qué tiene si te hablo cara a cara?
¿Qué tiene si te hablo frente a todos
y parezco loco?
¿Acaso ellos me aman como vos?
¿Acaso ellos me van a cuidar como vos?
Claro que no.
Solo vos sos amor sincero.
Siempre se trató de vos
y no lo vi.
No te vi.
Y realmente lo siento.
Siento no haber valorado
a quien más me valoró en este mundo.
Siento no amarte
como realmente me amaste.
“Realmente”…
esa palabra que me faltó
y que hoy decido darte.
Hoy, Jesús,
hoy decido ponerte primero de corazón,
para que nuestra relación sea sincera,
para que sea eterna.
Y el día que nos veamos cara a cara
quiero poder sonreír
cuando vea tu sonrisa sobre mí.
L
Cara a Cara