R

"Cenizas de calendario" Diciembre alegre Nuestras manos entrelazadas, un…

"Cenizas de calendario"

Diciembre alegre

Nuestras manos entrelazadas,
un instante.
Nervios por delante.

Te solté con apuro
y ya no recuerdo cómo se sintió
el calor de tu palma y la mía unidas.

Enero invade.

Patinando los dos,
una compañía que atesoraba.
Yo te ilustraba
y tú me animabas.

Febrero confuso.

Estabas, te ibas y volvías.
Te acercabas,
te alejabas,
hablabas,
actuabas.
No entendía.

Marzo oculto.

Temía que vieras cuánto me gustabas,
que yo me encontraba enamorada
y que el resto lo notaba en mi mirada,
como si yo estuviera hechizada.

Abril penoso.

Admitía que me eclipsabas,
más solo a cierta compañía.
Ella te quería y supuse que tú la querías.

Me quedé en silencio.
El miedo me llenaba.
Dudaba.

Mayo dolía.

Escribí cartas.
Solo una expresaba un "Te amo",
ese que te fue entregado
y, al mismo tiempo, pisoteado.

Junio roto.

Quería arreglar lo que rompí,
eso que no sabías.

Te herí.
Me lo devolviste.

Tú con intención,
mientras que yo nunca lo diría en serio.

Julio vacío.

Creo que cumplías.

Yo cedí.
Me alejé como tú lo pedías.

La que decía quererte me atormentaba.
Lo merecía.

Pero, ¿por qué te dolía?
¿O fue imagen mía?

Agosto lejano.

Te veía de lejos,
como en el principio, cuando no te conocía.

Te reías frente a los demás.
Yo, encerrada.

Y tú, queriendo estar en mi visión,
te quedabas junto a mi ventana.

No quería entenderte.
Me lastimaba.

Septiembre fingía.

Me tenía que ir.
No te lo pude decir.

La noche se hacía
mientras me veías marchar.

¿Qué hacías con esa mirada?
Me devastaba.

Octubre olvidado.

Lloraba en silencio.
Nadie lo sabía.

Te extrañaba.
Quería verte.

No sabía si te quedaste o, como yo,
emigraste.

Noviembre alejaba.

Mi primera amiga cumplía.
Me decía que se iba.

Quise despedirla.
No me dejaron ir a su partida.

Diciembre repetía.

Y todo se volvía un campo de batalla,
algo que quemaba,
que no dejaba hundir
ni permanecer a flote.

La vida seguía.

Aún duelen ciertos meses:
unos por ti,
otros por mi familia
y los restantes por mi mascota.

Al parecer, el calendario estaba lleno.
No bastaba.

Tonta, ella moría.

Qué desgracia.
Qué pena.
Qué trágico era su camino.

Apagada, rota...

¿Lo valía?

🐼