Como olas que vienen y van, así se encuentran mis pensamientos, sumergidos en el mar, que vienen y van.
En la quietud del mar a veces lo siento yo. En lo feroz que puede ser el mar embravecido, a veces me siento así, sin energías.
La muerte que cambió mi vida para siempre jamás.
Miro al norte y sé lo que quiero. Todo fluye a un paso veloz. A veces me pierdo y no encuentro el horizonte.
Esta letanía que a veces bien, a veces mal, es exhaustiva.
Mis emociones son como los tesoros y profundidades del mar que aún nadie ha encontrado. De las profundidades a veces salgo y en la oscuridad a veces vuelvo.
Soy como un desierto a la deriva, sediento, agotado; matojos y cactus solo viven y existen allí.
Solo quiero estar y que esta tristeza que aprisiona mi alma me libere, y pueda ver la luz del sol.
Escrito por: hastaprontoamormío.
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