La vida suele ser como un pájaro, se detienen en cualquier árbol o cualquier cosa, pero vuelven a volar.
¿Que se sentirá volar muy alto sintiendo el viento fuerte? ¿Se sentirá libertad? Así es la vida, nos detenemos por un momento, pero no significa que nos rendimos.
Nuestras alas estarán cansadas, pero un pequeño descanso nos fortalece, y volvemos a volar, pero volar con más alegria, tal vez al principio no tenemos un rumbo, pero lo vamos descubriendo.
Y cuando vamos descubriendo nuestra dirección, sentiremos ese maravilloso viento de la libertad, es así, ser como un ave, para ser libres y no estar atados a nosotros mismos.