Con vos soy feliz,
pero no es la felicidad ruidosa
de una mesa llena de risas
ni la carcajada fácil
que se pierde cuando la noche termina.
Es otra cosa.
Es la felicidad callada
de quien camina por el mundo
como si todavía no hubiera aprendido
del todo
lo que duele.
Con vos soy feliz
como alguien que aún no conoce
todas las sombras de la gente,
como una niña que mira la lluvia
sin pensar en tormentas.
No es que el mundo se vuelva bueno
cuando estás cerca.
Es que por un momento
yo dejo de recordar
que a veces
no lo es.
Y entonces camino más liviana,
como si la vida fuera simple,
como si el corazón pudiera creer
otra vez
en la bondad de todo.
--LB
L