—Contigo
Hoy es un día especial,
aunque parezca uno más.
Empieza contigo y siempre lo hará.
Antes no te conocía bien,
eras ese que salía temprano
y volvía cuando ya estaba dormido.
Pero después te hiciste presente
en cada desayuno,
tarea,
y noche que pasaste en vela.
Me parezco tanto a ti
en la forma de reír sin ganas,
en el silencio que guardamos,
en la manera de mirar el techo antes de dormir.
A veces me da vergüenza,
no por ti, sino por mí,
por no poder verme entero bajo tu mirada
y por no ser realmente una copia,
sino solo la mitad de ti.
Una pena por ser, tal vez,
hijo de algo que no terminó bien.
E