Contraste
Cada día siento que te vas
más y más.
Y no puedo hacer más
que quedarme en esta penumbra sin fin.
Esto es algo
que nunca había sentido.
Porque aunque fuera
el verde más bonito del mundo,
tu color favorito
siempre será el rosa.
Y por el pecado de amarte,
mis lágrimales
también se volvieron rosados.
Yo sería feliz
si tuviera que amar por ambos…
pero es difícil
cuando no sé qué es el amor.
Me gustaría tenerte cerca,
dejarte descansar en mis hombros,
quizás así entenderías
que el amor también es aterrador.
Te acostumbraste a mi paciencia.
Por eso, aunque te alejes,
sigo estando ahí.
Porque lo único que permanece de ti
es tu ausencia.
Me enamoré de ti desde la raíz,
como un árbol que crece sin medida.
Pero… ¿qué hay de ti?
Esa pequeña vertiente
que con el tiempo se desvanece.
N