Cuando el cielo queda cerca
La alegría en mi mente
y la calma en mi corazón
al recordar ese bello momento contigo.
Te veías tan resplandeciente
con tu vestido turquesa,
y no sabes lo alegre que me haces
cuando tú me besas.
Causas en mí ese cosquilleo
de algo bonito,
y aún no me explico
cómo algo tan sencillo
puede ser tan significativo.
Eres tan dulce
como un delicioso mango recién abierto,
la mezcla perfecta
entre la delicadeza y la picardía.
Aún recuerdo esa risa
que se te escapó aquella vez
cuando nos miramos fijamente
en aquel balcón
donde el cielo se siente más cercano,
y tenerte a mi lado
es tener una parte de él conmigo.
Veo encanto en cada parte de tu cuerpo,
desde el borde lunar de tus párpados
hasta tus pies,
y no sabes cuánto me alegra
recordarte con felicidad,
porque eres la reminiscencia
de algo especial e inocente,
y nunca quiero sacarte de mi mente.