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CUITA

CUITA

Oscuro soy

y no perdono

ni al grasiento,

ni a la osamenta

que aún respira,

esté abajo o encima

una rima

siempre entono.

Y parte de esta vida

soy la exigüidad,

soy la tacañería

con que sale

la felicidad.

Amo el detrito

que genera el misil,

junto al fuego

derrito

una sociedad civil.

Soy la consecuencia

por la falta de interés

de abrir un libro,

mientras más ignorante

menos lo libro.

Soy alcohol

para tu hígado;

si quieres otra copa,

por favor, dímelo.

Cualquier droga soy

para separar

tus dendritas,

dejarlas fritas;

es que existo

y a eso siempre voy.

Estoy en la dolencia

oculta en la maraña

de tu sistema celular

que te dará una sorpresa

mañana en la mañana.

Vivo en el grito

del niño

que corre frente a la lujuria

que le hace un guiño...

Vivo en la escasez,

en almuerzo sin proteínas,

sin azúcar, sin postre...

sin pasta y sin harina.

Me cuelo

en cada arruga

de la vejez

con artrosis y sin dentadura.

Aunque tú me sientes,

yo no tengo sentimientos;

es por esta razón

que hoy me llamas

Sufrimiento.
CUITA