Vives en mi mente
todo el tiempo,
pues sabes que te anhelo
y cuánto te quiero
fuera de mi vida,
porque solamente me lastimas
y haces de mis días
una verdadera locura.
Estoy harta
de la misma rutina:
de ti
y de tu absurda sonrisa,
la cual solía amar con pasión
y ahora
es solo una más del montón.
Tú me convertiste en lo que soy,
pues yo que te di mi corazón
nunca imaginé
que no lo tomarías en serio.
Y por ties que ahora soy esto.