“Del lado de la noche”
La noche se retira
como quien ya no tiene fuerzas
para quedarse.
El cielo pierde su negro
muy despacio,
como si también le costara
soltar lo que fue.
Mis ojos se abren
pero no despiertan;
solo cambian de oscuridad.
Una claridad fría
se arrastra por las paredes,
revela el polvo,
las sillas vacías,
mi sombra todavía intacta.
La mañana se acerca
sin tocarme.
Y aunque el mundo empieza,
yo sigo
un instante más
del lado de la noche.