Después de la Noche Más Larga
Hoy el sol ha muerto temprano, y la sombra se sienta en mi umbral, pero sé —lo juro que lo sé— que este es el final del caer.
Porque en el solsticio de invierno, cuando todo parece rendirse, la tierra guarda en su silencio la promesa de volver a lucirse.
Así fue contigo, amor mío: llegaste cuando ya no quedaba más abajo al que descender, cuando la noche no terminaba.
Tocamos fondo juntos, sí, pero el fondo es solo el suelo desde donde el mundo se empuja hacia la luz, hacia el cielo.
Y ahora los días se alargan, minuto a minuto, flor a flor, la esperanza no nace de la nada: nace de saber que no hay más que subir, que después de la noche más larga viene la primavera, viene tu amor, viene todo.
— Para quien llegó cuando ya no quedaba oscuridad que temer.