Domir para encontrarte, despertar para perderte.
Hoy desperté
con tu voz todavía en mis manos…
porque en el sueño eras tú.
“¿Qué haces?”
como siempre,
como cuando aún dolía menos quererte.
Abrí los ojos con prisa,
buscando tu mensaje…
pero no estabas.
Y dolió más
porque por un instante
volviste.
Sigo yendo a nuestros lugares,
como si en alguna esquina
aún quedara un “nosotros”…
pero solo encuentro
lo que ya no somos.
Ahora odio canciones
que antes amaba,
porque todas me saben a ti.
Fuiste mi musa de amor…
y ahora
sigo escribiendo por ti,
pero ya no hay amor,
solo desamor
diciendo tu nombre sin decirlo.
-Grettellainez