Donde el silencio duele
Hay sillas vacías en la mesa,
fotografías mirando al reloj,
nombres que el viento no olvida,
familias buscando una voz.
No desaparecen los recuerdos,
desaparecen cuerpos, no el amor;
cada paso en la tierra pregunta:
¿dónde están?, con profundo clamor.
Mientras el tiempo avanza lento,
la esperanza se niega a morir;
una madre abraza una fotografía
porque aún espera volver a sonreír.
No hay discurso que calme la ausencia,
ni promesa que cure el dolor;
la verdad no puede esconderse
bajo el peso del temor.
México guarda miles de historias
que merecen ser escuchadas,
porque un país no encuentra paz
si deja a sus familias olvidadas.
Que la memoria nunca se apague,
que la justicia encuentre el camino;
hasta que cada nombre tenga respuesta
y ninguna búsqueda quede en el olvido.
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