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Dudas

Dudas
¿Por qué decidiste buscar
en otros brazos
el amor que intentaba darte?
¿Acaso nunca demostré suficiente
que te amaba?
¿Mis abrazos y besos
no fueron suficientes?
He pasado muchas noches en vela
pensando:
¿qué hice mal?
¿Fue mi carácter?
¿Quizás fui demasiado inmaduro?
No logro encontrar la respuesta.
Por más que me pregunte
cada noche antes de dormir
o cada mañana cuando despierto,
no logro encontrar la razón
por la cual decidiste
tomar esa decisión.
Créeme que hubiese entendido
si me lo hubieras dicho,
hubiese entendido
si tan solo me dijeras:
no te amo,
pero no fue así.
Espero jamás sepas
lo que es sentir ese distanciamiento,
ver cómo tu mundo se derrumba
y no tener tiempo
para reconstruirlo.
Espero nunca sepas
cómo se siente
que la persona
a la cual creías
el amor de tu vida
se te escape
como arena entre los dedos.
Ojalá jamás sientas
lo que es ver ese futuro
que tanto anhelabas
arder en la hoguera
como un libro desechado.
Ojalá jamás sepas
lo que es ver
a la razón de tu existencia
entregándose libremente
en manos de alguien más.
No digo que no tuve culpa,
sería una locura decir
que jamás la tuve
en que nuestra historia
tuviera un final prematuro.
Pero también sé
que teníamos mucho que dar,
pero ahora es tarde.
El reloj
ya ha botado
toda su arena.
Cada uno comenzó
un libro nuevo,
con nuevas páginas,
nuevas historias,
algunas cortas,
otras largas,
sueños cumplidos
y sueños que quizás
decidimos guardar
en un cajón.
Empezamos un nuevo libro,
con nuevas metas,
con victorias y fracasos,
pero esta vez
sin saber nada del otro,
sin esos buenos días,
ya sin esos mensajes
hasta la madrugada,
ya sin esas cortas voces
que hacían durar
la charla
un poco más.
Ya han pasado años
desde la última vez
que escuché de ti,
que supe cómo estabas.
Pasaron años
desde la última vez
que te di los buenos días.
Y aún me pregunto:
¿por qué?
¿Por qué,
si siempre nos llevamos bien?
Siempre fuiste más
que mi novi@,
eras mi mejor amig@.
¿Por qué no me permitiste quedarme?
¿Por qué no me permitiste acompañarte?
¿Por qué no me permitiste
ser un simple espectador?
¿Por qué me quitaste
a mi mejor amig@,
a quien le contaba
todas mis cosas malas,
a esa persona
a la que le hablaba
de mis tristezas
hasta altas horas de la noche?
¿Por qué me quitaste
a la persona
con la que podía ser feliz
solo charlando en una plaza,
viendo caer
las hojas de otoño?
¿Nunca te preguntaste
qué hubiese pasado
si nos hubiéramos dado
la oportunidad
de ser amigos,
de ser felices con alguien más,
sin la necesidad
de perdernos
para siempre?
¿Nunca pensaste
qué hubiese pasado si…?
Aún tengo muchas dudas
que jamás me responderás,
como el porqué
de nuestro último adiós.
¿Por qué de esa forma?
¿Qué buscabas?
¿Era necesario
dejar esa marca
en mi alma
por tantos años?
No lo sé.
Tampoco creo
poder encontrar
las respuestas.
Quizás algún día
te encuentre frente a frente
y pueda invitarte un café,
charlar
y preguntar el porqué.
Pero hasta ese momento,
muchas gracias por todo.
Te deseo lo mejor,
por todos esos años juntos.
Chau.