Eclipse de alma
Esa noche, todo cambió dentro de su corazón.
Un frío de obsidiana trepó por su raíz,
y la savia que era luz se tornó hiel y temor.
Así nació la sombra que en su pecho ha de vivir.
La Muerte, perra astuta de invisible collar,
acecha en cada esquina,en cada respiración.
No perdona al mendigo,ni al niño, ni al pillar;
a todo el que se acerca le siembra la perdición.
Su único amigo es artista, de manos de pesadilla,
pinta con carbón de lágrimas y sangre del dudar.
En sus lienzos de tiniebla,capta la esencia sencilla
del horror que su amigo no puede ya gritar.
Juntos en el crepúsculo, beben silencio y vino,
mientras el mundo,ajeno, se desangra sin fin.
El artista dibuja el destino mezquino,
y el otro…el otro espera no ser el próximo en fin.