Efímero Tesoro
A qué sabe la vida sino a despedida, un suspiro que se va con el viento frío, a qué sabe la felicidad sino a efemeridad, un rato de sol en el cielo nublado. A qué sabe el amor sino a pasión, fuego que arde y no pregunta por maña, buscamos instantes fugaces, como una canción, que se acaba antes que termine la danza. Fugacidad como arena entre los dedos, que se desliza, que no se puede retener, abrazamos sensaciones que elevan los sentidos, que hacen que el alma se alce y se pueda volar. Aspiramos a ellas como inspiración para vivir en plenitud, sin miedo al adiós, amar cada día con toda la emoción, como un Maramante que brilla y luego se va, pero queda en el corazón..... Maria Palacios.
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