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El amor

El amor
La respuesta es sí.
Sí, te sigo pensando.
Sí, te sigo echando de menos.
Sí, sigo de bajón y sin superarlo.

Realmente he merecido todo esto?
Es una duda que siempre vaga por mi cabeza. Sinceramente, aunque sé que es un poco egoísta y lo admito, no creo haber hecho las cosas tan mal como para recibir todo esto. Al fin y al cabo, amé, luché, insistí, demostré, perseguí ese amor el cual nunca existió, o quizá sí y nunca me llegó a mi interior. Quizá, y solo quizá.

Algo que me preguntan mucho después de todo esto, es el porqué lo hemos dejado. Era evidente que me iba a encontrar con esta pregunta, la esperaba, y aún así, no supe que contestar. No por un bloqueo, no por no querer hablarlo. Sino que sigo sin entender la causa. Por qué la gente suelta tan fácil? Es verdad que se ha hecho popular la frase "amar también es dejar ir". Eso no es amor. Para amar hay que ser valiente, hay que tener valor y coraje. Esa frase es de cobardes. Cobardes que no supieron amar a quién sí daba amor. El amor es para valientes.

Después de todo, empiezo a pensar que damos lo que somos. Y yo di todo el amor que supe darte, y no me pesa la conciencia porque tú misma sabes que fue más que suficiente. Quizá sí que tengo algo de rencor, me culpo porque así sea, pero total, soy humano, un humano que amó y le dejaron con dudas, incertidumbres, sin amor recíproco y sobre todo, le abandonaron.

Pero poco a poco sano. Bueno, realmente sano? O me quiero convencer de ello? Yo creo que aprendo a vivir sin ella, pero tanto mi corazón como yo sabemos perfectamente que aún anhelamos una vida con ella. Lo que tiene haber estado y estar enamorado.

Dentro de mí, hay un cachito de esperanza en que todo vuelva. Hasta yo mismo sé que no merezco otra vez los mismos tratos, las constantes comparaciones, el no ser prioridad... Duele, duele mucho recordar. Y es justo eso lo que me mantiene al margen de morirme de dolor. Porque te echo de menos, pero ese trato me hace seguir adelante, me motiva e incita, a pesar de hacerlo con rencor, a seguir con mi vida, seguir siendo persona, con metas y proyectos propios, y sobre todo, a no quedarme estancado sin amor.

Porque sí, al dejarlo, los primeros días estaba convencido de que el amor no existe, de que todo son fábulas. Pero abrí los ojos. El amor no tiene porqué ser entre dos personas. El amor puede salir de una, aunque la otra no sea capaz de recibirlo y devolverlo, para hacerlo recíproco. El amor sí existe, y lo sé porque el amor fui yo a diario contigo, el amor... El amor fue todo lo que hice por ti. Y no me arrepiento de que no se valorara o que no valiera la pena, porque di lo que soy, y con eso basta.

No te odio, porque te amo, pero odio todo lo que hiciste, porque me dejó claro que tú a mí no me amabas tanto como me hiciste creer.