El Eco Trino del Sentir
En la quietud del alma, la admiración
Despierta cual suave brisa matinal.
Tejiendo en el aire una dulce canción,
Que exalta tu esencia, tan pura y real.
De este asombro que mi ser cautiva,
Emerge un ardiente y hondo deseo.
Una llama que el corazón aviva,
Buscando en tus ojos un anhelo.
Mas la razón, entre sombras y luz,
Se sumerge en profunda confusión.
¿Es este un camino o una cruz?
¿Verdad o efímera ilusión?
Así navego entre el brillo y la duda,
Un mar de sentimientos que me inunda.
Con cada latido, mi alma muda,
Busca una respuesta que la confunda.