Dichoso el querer que pase algo
Y esto no pueda ser
Pues no hay truco sin mago.
Ni ciego que pueda ver.
Hay que aceptar lo inevitable,
no cualquier jinete está a la altura,
no cualquier corazón es habitable
hay vivos que hay que darle sepultura.
Hay que aprender a mirar hacia dentro,
A ver la belleza en la soledad,
Y a ser amante de la verdad,
Aunque duela reconocer que no es el momento.
Ríete con la vida,
apadrina un monumento,
que con voz de bebé pida
ser libre como el viento.
Que sea muy grande por fuera,
Pero aún más por dentro.
Que tome café con canela
Y se ahogue en un gin tonic bar adentro.
Que da igual cena que merienda
Lo que importa es hincar el diente
El que quiera entender que entienda,
Y el que no, que algo nuevo aprenda.