El templo y la red
No es el color de la piel, ni el ancho del
Taller, lo que dicta el valor de quien cruza la
Calle. Somos almas de paso en estuches diversos,
Habitado un planeta de mundos inversos.
Nutre tu cuerpo, que es tu única casa, dale
Vida y aliento, que el tiempo no pasa, pero
Cuida también al que tienes al lado, que el
Amor es el suelo que habita el cansado.
Gordos o flacos, oscuros oclaros, en la niebla
Del mundo todos somos faros. Cuidarse es
Un acto de paz y conciencia, amarse es la
Forma de hallar la existencia.
M