En todas partes.
Cuántas veces te he olvidado,
te he despreciado,
te he negado tres veces,
he odiado a los peces
y al propio mar.
A pesar de todo eso estuviste,
te sentir en un amanecer ,
en la sonrisa de un niño,
en la delicadeza de un abrazo,
en la suavidad de una caricia,
en una frase que levanta el ánimo,
en la oración en mi propio santuario ,
siempre ha estado amada mía.
Porque está en cada rincón de este mundo,
en la noche y la aurora,
estás en el vuelo de las palomas,
en el aroma a café,
estás en todo , arriba y abajo,
a pesar de la tormenta.
J