Entre culpa y recuerdos
A veces mi mente solo vuela,
y se deja llevar para que ya no duela.
Ese vacío, que jamás será satisfacido.
Este corazón,
que en tortura ha vivido luego de tu adiós.
Se sintió tibio,
aunque en realidad estaba frío.
No pude con la culpa,
y pedí mil y una disculpas.
Porque tu adiós provoqué,
luego de calumniarte… te alejé.
Gracias a eso vivo en despecho,
pensando en que realmente no vivo.
Ya que bajo este techo,
tus agitadas respiraciones no sigo.
Te quisiera sentir,
y tu corazón oír.
Juntas para siempre,
como el sol y la luna en poniente.
Te robaría de sus brazos,
pero ya conmigo no van tus pasos.
Porque puede que no te merezca,
pero mi mente en las noches te piensa.
Ya que aún en mis sueños me atormentas,
como un pasado del que nunca se comenta.
Creí que pasaría y que te olvidaría,
pero mi pena ha decidido que viviré en agonía.
Soñándote por las noches,
imaginándome tus roces.
Viviendo de escenarios ficticios,
donde aún me quieres de aquí al infinito.
Basta de decir que te amo,
parece que es en vano.
La odio con mi alma,
porque me quitó mi único atisbo de esperanza.
Igual ya no quedaba nada,
más que una caricia desenfrenada.
Que no ocurrió;
porque el destino así lo decidió.
Lo sufrí,
sí, pero más me dolió tratarte así.
Ya que me dejé llevar,
de lo que llegué a pensar.
Me rendiré,
ya que no queda nada,
te dejé ir cuando aún te amaba
.Claro que te amé,pero tú a mí… no lo sé.
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