Entre hojas y piedra
Dicen que los elfos nacieron para amar la eternidad, pero nadie les advirtió que un solo instante podía doler más que mil años.
Él la miraba como el bosque mira al amanecer: en silencio, sin pedir nada, sabiendo que la belleza también puede ser inalcanzable.
Ella, en cambio, encontró en un corazón de piedra el calor que nunca halló entre los inmortales.
Otro no le prometió siglos... le regaló momentos. Y a veces un momento verdadero vale más que una vida entera.
Él cayó con la espada en la mano, pero con su nombre latiendo en el pecho de ella.
Y él comprendió, demasiado tarde, que el amor más puro no siempre es el que se vive, sino el que se aprende a dejar ir.
Desde entonces, cuando el viento atraviesa el Bosque Negro, unos dicen que son hojas danzando... Otros juran escuchar tres corazones que aún se buscan: uno que amó en silencio, uno que amó sin miedo, y uno que jamás olvidó.
Porque hay amores destinados a durar una vida... y otros, como las estrellas, destinados a brillar incluso después de apagarse.🌙🏹