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Entre Sudor y sombra

Para pasar mis labios por toda tu piel

mientras mi lengua humedece todo tu ser,

recorrer tus valles y montañas,

cultivar a cada paso placeres y jadeos.

Erizar todo de ti al contacto

y tatuar en tu alma los placeres más atrevidos.

Que nuestros cuerpos se junten intensamente,

donde nuestras sombras sudadas sean los únicos testigos.

Que el tiempo se deslice lento, como miel entre los dedos,

y el mundo fuera se olvide,derribando todos sus muros.

Que cada suspiro tuyo sea un réquiem para el silencio,

y mi nombre,en tu boca, el único sonido puro.

Inventar un alfabeto nuevo con la punta de los dedos,

donde cada lunar sea una sílaba,cada cicatriz un verso.

Ser la lluvia que calma tu desierto más interno

y el fuego que en tu noche enciende un universo.

Que al final, cuando el cuerpo ceda, quedemos desarmados:

dos mapas sin fronteras,dos ríos confundidos.

Y que sepan esas sombras,testigos callados,

que amarte es el oficio más hondo que he tenido.