Entre tantos problemas
me alivias mis dolemas,
siempre estás ahí
y yo espero estar para ti.
Pero me duele saber
que tú a mi lado no estás,
pero me duele reconocer
que quizá no me llegues a querer.
Tú tienes tantos amigos,
tanta gente que ensombrece mi lugar,
y yo solo te tengo a ti,
esperando que no te canses de mi existir.
Y aunque conocí a tus amigos,
mi antisocialidad llegó,
pues el miedo a no ser suficiente
entró en mi corazón.
Siempre he vivido cumpliendo expectativas,
cuando conozco a gente nueva
necesito tener la iniciativa;
temo a no ser suficiente,
pero contigo es diferente,
ya que logras entender mi mente.
Por eso me da miedo que me abandones,
porque me quedaré sola,
porque volveré a ese fondo
del que tanto me costó salir.
Solo deseo tener esa seguridad,
de que de mi lado no te irás;
solo deseo poder seguir adelante
cuando a mi lado no quieras quedarte.
Porque sé que llegará un día
en el cual tú me llegues a dejar,
por eso vivo el presente así
intentando cada día hacerte feliz.
Para el día en que me llegues a dejar,
y quieras voltear atrás,
encuentres un dulce recuerdo en mi lugar,
y que de mí no te llegues a olvidar.