Eres diferente, demasiado diferente,
y cuando apareces
solo quiero que todo desaparezca,
borrar cada una de mis distracciones.
Haces que mi corazón exista de forma diferente,
ardiente, y hasta duele.
Tal vez ya no sé lo que hago,
me pierdo en la carnalidad,
en la atención de miradas ajenas a la tuya;
así evito pensarte al menos una noche.
Pero es insignificante cuánto me esfuerce,
porque cuando apareces,
todo se me desarma abruptamente.
Paso el día en una cotidianidad ya absurda;
es por eso que detesto tus novedades,
detesto tu facilidad de soltar,
tu impaciencia, tu inquietud
y lo fácil que te vas.
Quisiera retenerte, guardarte,
y no haces más que escaparte
con una tranquilidad asfixiante
Quisiera hacerte un trueque:
cambiarte mi mente, mi cuerpo y mi nombre
por migajas de tu afecto,
y no importa cuán pequeñas sean;
si vienen de vos, para mí son un banquete.
Y si no estás dispuesto,
al menos úsame por simple lujuria,
quizás así me llamarías tuya.
Y si no te queda amor,
trátame con odio,
que al igual que vos, yo te odio.
L
Eres diferente, demasiado diferente, y cuando apareces solo quiero que todo…