Ese primer amor
Ese primer amor
no avisa,
no pregunta si estás lista,
llega como tormenta
y te arranca la calma.
Te enseña lo que nadie quiere aprender:
que amar también duele,
que hay personas que se quedan
como heridas abiertas
que el tiempo no siempre cierra.
Fue contigo
mi primera vez en todo,
los momentos que aún arden,
las risas que ahora pesan,
los recuerdos que no saben irse.
Te puse en un pedestal,
te hice eterno en mi mundo,
y tú…
tú elegiste el vacío,
pero no te bastó caer,
también me empujaste.
Y yo, tan ciega,
te llamé destino,
te soñé futuro,
te imaginé hogar,
hijos, rutina…
una vida entera contigo.
¿Y qué quedó?
Solo tu voz buscándome
cuando el deseo te alcanza,
solo tus palabras frías
negando lo que fui.
Nunca me amaste, dices.
Nunca.
Y sin embargo,
yo fui la única
que amó de verdad
con los ojos cerrados
y el alma abierta.