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Estado de fractura

Estado de fractura
Te quiero en un territorio que no existe,
donde nada es correcto
y todo se siente.

Tú despiertas mi piel como si tuviera memoria,
nombras rincones de mí
que nunca supe que estaban vivos.

Incendias mi alma,
mi cuerpo te reconoce
antes que mi razón.

No me obligas,
y aun así caigo.

Me haces tuya en silencio,
No quiero seguirme escondiendo
Quiero que se termine esto

Como si el amor tuviera que pedir perdón
Cargo con culpas en los bolsillos

Le miento a tu nombre,
le miento al hogar que me espera
y en medio de ambas mentiras
me voy perdiendo.

Crucé líneas que juré sagradas,
y ahora no sé quién soy
cuando me miro sin excusas frente al espejo

Tengo miedo de que te alejes
Que descubran lo nuestro 
De que esto se termine
De romper lo que me sostiene
por algo que sé
no tiene lugar en el mundo.

El es tierra firme,
estabilidad y Certeza

Tú eres incendio,
temblor,
todo lo que quema y no promete

Me repito que debo irme,
que esto no va,
que lo nuestro es prohibido  y debe darse un final

Pero en el fondo sé
Que no es lo que quiero
Que solo intento convencerme,
porque no quiero soltarte,
ni siquiera en el silencio.

Extraño cuando no dolía el pecho,
cuando mis manos estaban limpias
y mi voz no temblaba al decir la verdad.


Extraño no esconder miradas,
no medir palabras,
no cargar silencios como culpas.

Antes de ti,
Mi piel dormía tranquila,
no conocía el fuego
ni el idioma exacto del deseo.

Ahora cada fibra está despierta,
encendida,
y no sé cómo pedirle que olvide
lo que ya aprendió a sentir.

¿Cómo se borra un sabor nuevo
cuando ya habitó la boca?
¿Cómo se vuelve al agua
después del vino?

Me aterra pensar
que si te vas
no volveré a tocar ese temblor,
esa forma exacta
en la que mi cuerpo dijo sí
antes que yo.

Y aun así,
¿cómo seguir probando
si ya no estarás?
¿Cómo saciar este anhelo
cuando la memoria  también tiene hambre?

Así que me inmuto,
callo,
y me quedo suspendida en lo incierto,
habitante fiel de la espera,
aguardando nuestro  próximo encuentro
para sentir, una vez más,
que existo en tu fuego.