esto siento en realidad
Y ese sentimiento de querer deje de existir me vuelve a alcanzar, en la madrugada.
Cuando todos están dormidos, la noche se apodera de mi mente, y me seduce la idea de acabar con todo. ¿A quién le importaría?
Una carga más, una carga menos. Pesada conciencia no me deja pensar bien; se nubla mi mente y mis decisiones se distorsionan.
¿Vale la pena seguir? Me siento frustrado, ahogado entre sentimientos a los que no sé nombrar. Me hundo en desesperación por hallar una salida; o un propósito para seguir adelante…
El apetito disminuye, el insomnio me arrulla, la soledad se vuelve mi compañía.
¿Qué pasará cuando todo acabe?
A