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"Fracturas"

"Fracturas"
Y cuando el cansancio se apoderó de todo, soltó las riendas. Pensó en desprenderse de sus cargas, pero ¿quién pagaría por la ilusión perdida? Y la pregunta llegó: "¿Ahora qué?". ¿Qué de qué, amor? Si apenas entiendo el fluir de este presente. Poco sé del rumbo que toma el mundo. Lo único que siento es que, a cada paso, la dificultad se hace más grande. Sé que no merecemos esta fatiga, pero ¿quién habla de justicia en el camino?
Una lágrima escapó de su mirada. Nunca antes sintió la intensidad de la desorientación. "No llores", quise decir. Pero las razones se acumulaban, y eso era lo difícil; verle ceder no era fácil. No era fácil ver cómo la realidad le desafiaba una y otra vez, a pesar de cada esfuerzo. Después de cada caída en el mismo sendero y cada vez que se levantó con la esperanza de que el esfuerzo cambiara el destino. Pero parece que el empeño no bastó. No, al menos, para aliviar la carga.
Así que, quizás, solo queda seguir adelante. Intentarlo, con eso basta. Caminar a ciegas, sin saber cuándo volverá a pesar la vida. Vivir con la incógnita de si las decisiones, tomadas con prisa, fueron las que desviaron el camino. Yo, sinceramente, no tengo respuestas para las dudas, amor. He dejado de buscar certezas en la razón; no parece útil ahora.
Intentaré encontrar un respiro en medio de esta inquietud, a ver si así se calma el deseo de detener el paso. Dejar atrás el pasado y buscar un nuevo inicio. O quizás no buscar. Quedarme aquí, donde todo comenzó, simplemente observando cómo la vida sigue su curso.

Al final, como hemos visto, caminar no siempre nos acerca a nuestro destino.