Hermano 4
Compartimos vientre, no trinchera.
Compartimos sangre, no espalda.
Tres en una camada y tú elegiste morder.
Tu boca es cuchillo, Hermano.
Me has apuñalado tantas veces
que ya no sangro por costumbre.
Tal vez la hemorragia paró...
o tal vez me desangré entera.
Te devuelvo cada insulto
pero a mí sí me duele, ¿sabes?
Porque sos mi par. Mi igual. Mi reflejo torcido.
No te diré lo que ya te carcome,
pero no te detienes.
Y yo ya no te doy el gusto de sangrar.
¿Por qué me odias si nacimos juntos?
Tuviste amor de Madre
y yo no te guardo rencor por eso.
Yo estoy hecha de hilo y nudos:
me descoso sola, me rearmo sola.
Duele, pero no te lo muestro
porque eres tijera, Hermano.
Y las tijeras cortan donde ven hilo suelto.
Me gritas lo que la sociedad te escupe:
“no llores”, “sé dura”, “sé hombre”.
Soy como tú.
Solo que nací mujer...
y eso para ti es insulto.
R
Hermano 4 Compartimos vientre, no trinchera. Compartimos sangre, no espalda…