_

hermosos ojos achinados.

¿Caliente o frío?
El sol en tu cara,
tus ojos marrones
decían más
de lo que hablabas.

Me apoyé en tu hombro,
tu mano en mi cintura,
sentí el temblor
antes del pensamiento,
te reíste con ternura
y me enamoré más.

¿Caliente o frío?
Así estuvimos,
como si ninguno supiera
si construir o huir.

Ahora pienso
en lo que podríamos haber sido
y no fuimos,
en esa parte de mí
que yo sabía
que te iba a gustar,
esa que casi a nadie
suelo mostrar

No sé si me amaste de verdad,
pero sigo atrapada acá,
con tu recuerdo clavado.
No te puedo olvidar,
y lo peor
es que te extraño
aunque nunca
fuiste mío de verdad.