Hoy decido no quedarme
Hoy no desperté distinta,
pero desperté consciente.
Y eso basta.
Porque ya no puedo fingir
que no sé lo que me pasa,
ni esconderme en la comodidad
como si fuera mi casa.
Hoy entendí
que quedarme también era una elección,
y que poco a poco
me estaba costando la vida.
No voy a esperar
a tocar fondo otra vez
para convencerme
de que merezco salir.
No.
Hoy decido incomodarme,
aunque duela,
aunque tiemble,
aunque no sepa exactamente
cómo se hace esto de estar bien.
Voy a fallar,
lo sé.
Pero esta vez no voy a usar
mis errores como excusa
para volver a perderme.
Hoy decido mirarme de frente,
sin mentiras,
sin disfraces,
sin esconder lo que fui.
Porque incluso en lo más roto
todavía hay algo en mí
que quiere quedarse viva.
Y eso…
eso es suficiente para empezar.
No tengo un mapa,
ni promesas claras,
ni un final asegurado.
Pero tengo algo que antes no tenía:
la decisión.
Y hoy,
aunque nadie lo note,
aunque todo se vea igual por fuera,
yo ya no soy la misma
que se estaba dejando caer.
Hoy decido no quedarme.
N