Hoy en esta noche calmada como cualquier otra, pero con vacio inmenso en mi interior por tu despedida, ahora mi mente y corazon revozante de sentimientos tanto inexpresables e incomprendibles, con lo unico que se lo pueda asocioar es tristeza, la cual es causada por la muerte de la posibilidad de un futuro contigo.
A pesar de no seguir juntos mi amor por ti es aun latente, donde antes avia un abundante fuego hoy solo quedan las cenizas de lo que alguna vez fue un querer como ningun otro, lleno de amor, besos, caricias, abrazos y algo que lo hacia unico y distintivo.
Hoy solo quedo dolor, soledad y te quieros que quedaron en el aire como promesas que nunca se cumplieron, quedaron flotando en el silencio, pesando más que cualquier adiós dicho en voz alta. Aprendo, entre lágrimas tardías, que algunas historias no mueren por falta de amor, sino por exceso de imposibles. Que a veces amar también es soltar, aunque duela como arrancarse un pedazo del alma. Hoy te dejo ir, no porque no te quiera,
sino porque quedarme sería perderme. Y aunque esta dolorosa noche confío en que algún día,
entre las ruinas de nuestro amor, volveré a encontrar un nosotros.