Hoy espero una amiga.
Igual que hice ayer.
Igual que haré mañana.
Hoy espero a mi amiga,
a esa amiga
y a ninguna otra.
Antes, no esperaba para verla.
Aparecía siempre, más temprano de lo que yo
lo hubiera hecho.
Ahora aparece momento a momento.
Un poco más tarde,
otro poco,
y otro poco.
A veces, ni aparece.
Llega, pero tarde.
A veces la espero sin suerte.
A veces, ni la espero y me sorprende.
Me alegro por ella,
sin esta amiga
nunca hubiera logrado llorar
después de tanto tiempo.
Sin esta amiga
no hubiera logrado ser feliz
después de tanta tristeza.
Gracias, amiga mía.
y aunque me reuse a decir tu nombre,
sabes bien
que te relaciono a la primavera, al calor y a las flores.
Te quiero amiga,
supongo que ya sabes
que hablo de ti.
N