Cuando se acaba la actuación,
Se apagan los focos,
Sólo me queda un tono,
Que corroe mi cabeza.
La sensación de un perro abandonado,
recorre mi alma ,
como recorre el bus urbano
las calles vacías de Mérida de madrugada.
Llegando al piso ,
que se hace inmenso cómo la estepa rusa , fría y desierta.
La cama congelada a pesar de a ver pasado
una legiónde almas errantes,
carroñeros buscando algo de comer
y apagar la luz de la soledad
que es cegadora y nada misteriosa,
dejando como lapantalla de un cine
el vacío de una vida ,
que camina cómo fantasma
por los rincones del tiempo.
Todo tengo y no tengo nada ,
es la sensación de que algo se escapa,
cómo el agua entre las manos,
cómo las horas en la pantalla,
creando una realidad falsa.
Hace tiempo que no me siento,
Que no me huelo,
no hay tacto,
Solo doy abrazos falsos.
Digo no creo en el amor,
lo finjo por miedo a entregar,
abrir la ventanas a otra realidad,
diferente , compleja, llena de otredad.
Soy un ser del siglo XXI
Ser autómata, mal actor ,
peor humano.me lleno orgullo,
siendo el ego un horizonte que marca el futuro.